sábado, 24 de febrero de 2018







               

            Enseñando la Generación del 27 en NY.

Hablamos de lo frágil, de lo inerte,
del enigma que envuelve a la poesía,

sentimos con Guillén el mediodía,

sin nombrarla Salinas la hizo fuerte,


Cernuda os deslumbró y tuve suerte,

Diego fue el Duero y Lorca profecía,

Alberti iluminó de pedrería

lo que Aleixandre oscureció de muerte.


Quise trazar en campos de ceniza

un camino con más de dos salidas,

lejos del barrio gris y la maleza.


Cada día la nieve de la tiza 

escribía con sangre en vuestras vidas

un poema de fuego y de belleza.