sábado, 9 de diciembre de 2017

Luces y reflejos de la íntima urbe


                           Luces y reflejos de la íntima urbe

Hilario Barrero acerca en Luces de Nueva York y otros poemas un viento lírico fresco y delicado como un brote nuevo

      Por José Luis Morante
El impulso creador del toledano Hilario Barrero se extiende por géneros distintos, cosechando reconocimientos y elogios. Además su actividad docente como profesor universitario en USA, durante décadas, ha propiciado un testimonio vivo del mapa cultural norteamericano, con versiones a nuestra lengua de sus protagonistas más relevantes. Su activo quehacer en la traducción dibuja ahora el perfil poético de Sara Teasdale (1884-1933), casi un descubrimiento, ya que no es una presencia central del canon.
De sus circunstancias biográficas se ocupa en el prólogo donde incide en las claves personales, el temprano asentamiento en Nueva York, la buena recepción de su obra y el devenir vital que concluyó en suicido, cuando solo contaba con cuarenta y ocho años. En esta introducción establece tres núcleos básicos para el cauce versal: la belleza, el sentimiento amoroso y la conciencia transitoria de ser; son sustratos asociados al ideario romántico que pueden integrar otras bifurcaciones como la ciudad, el entorno relacional y la evocación del temporalismo. Los poemas integrados en la muestra aportan como hilo argumental compartido la arquitectura urbana de Manhattan y pertenecen, casi al completo, al volumen Rivers to the Sea, editado en 1915.

Frente a la metrópolis como entorno desapacible que anula la identidad del sujeto, la urbe que vislumbran los versos de Sara Teasdale es una hospitalaria conexión de luces y reflejos, una experiencia fluctuante y efímera que admite la aprehensión de los sentidos. En ella se expande la sensibilidad propicia a la reflexión interior. Los distintos rincones se hacen viento, noche y espacio, postulan recorridos junto a otras presencias apresuradas que componen las teselas de una realidad maleable. Manhattan es un escaparate que se abre cada día con renovadas sensaciones vitales; ante él las palabras capturan imágenes que van moldeando peldaños de una realidad personal, donde el amor y la destrucción se van fundiendo en un código de paradojas.
En la emoción poética de Sara Teasdale la expresión del amor, con sus mutaciones entre la complicidad afectiva y el desamor, es una nervadura central. Los poemas buscan la intuición objetiva para describir la llama encendida o el apagamiento, la plenitud y la sombra que convierte al recuerdo en una indagación sobre la precariedad de lo temporal.
Hilario Barrero acerca en Luces de Nueva York y otros poemas un viento lírico fresco y delicado como un brote nuevo. En él se acopla la sensibilidad de Sara Teasdale caligrafiando el intimismo, un ideario exento de transcendencia que humaniza la escritura y da la calidez emotiva del rescoldo: «Es el corazón quien compone mis versos, no yo».




Luces de Nueva York y otros poemas.(Antología poética).Sara Teasdale (1884-1933). Edición, traducción, prólogo, selección de poemas, cubierta e ilustraciones interiores de Hilario Barrero. Ravenswood Book Editorial, 2017
   ABC, Toledo.