viernes, 17 de marzo de 2017

Adios Mr. Walcott.1930-2017.


        En una antología que se publicó en la revista "Clarín" titulada "Veinte poemas de poetas afroamericanos y una canción desesperada" apareció este poema que muestra la grandeza poética de Deret Walcott: un poeta de cuerpo entero, creador de un mundo, dueño de una voz, de una música, de una esencia. May rest in peace.
   

 PUERTO ESPAÑA

 El verano en su esplendor se estira delante de mí con el bostezo de un gato.
Árboles con polvo en sus labios, coches derritiéndose
en un horno. El calor hace tambalear a los perros vagabundos.
Han repintado el capitolio de rosa y las barandillas
que rodean los parques de color de sangre oxidada;
junta y coup d’etat, la última moda latina,
empolla en el balcón. Monótonos arbustos escabrosos
rozan el aire húmedo con los ideogramas de buitres
sobre los comestibles chinos. Los callejones son hornos sofocantes 
donde afligidos sastres escudriñan sobre viejas máquinas
cosiendo junio y julio juntos sin costura
y uno aguarda el relámpago como el centinela armado
espera aburrido por el chasquido de un fusil;
pero yo me alimento de su polvo, de su ordinariez
de la inercia que llena de horror a sus desterrados,
del polvo sobre las colinas con sus luces naranjas,
incluso de la luz piloto en el puerto maloliente
que gira como la de un coche policía. El terror
es local, al menos. Como el olor putesco de la magnolia.
Y el perro ladra de la revolución que da falsas alarmas.
La luna brilla como un botón perdido;
el agua negra apesta bajo las luces de sodio
en el muelle. La noche está encendida tan firmemente
como con un interruptor, se oyen ruidos de platos tras las ventanas iluminadas,
camino junto a las paredes con sombras esporádicas
que no dicen nada. A veces, en puertas estrechas,
hay viejos jugando los mismos juegos silenciosos:
cartas, damas, dominó. Les pongo nombres.
La noche es amistosa, el día es tan feroz
como lo es nuestro futuro humano en cualquier parte. Puedo entender
el ciego amor de Borges por Buenos Aires,
como un hombre siente las venas de una ciudad  hincharse en su mano



  



  PORT OF SPAIN

 Midsummer stretches before me with & cat's yawn.
Trees with dust on their lips, cars melting down
in a furnace. Heat staggers the drifting mongrels.
The capitol has been repainted rose, the rails
round the parks the color of rusting blood;
junta and coup d'etat, the newest Latino mood,
broods on the balcony. Monotonous lurid bushes
brush the damp air with the ideograms of buzzards
over the Chinese groceries. The oven alleys stifle
where mournful tailors peer over old machines
stitching June and July together seamlessly,
and one waits for lightning as the armed sentry
hopes in boredom for the crack of a rifle
but 1 feed on its dust, its ordinariness,
on the inertia that fills its exiles with horror,
on the dust over the hills with their orange lights,
even on the pilot light in the reeking harbor
that turns like a police car's. The terror
is local, at least. Like the magnolia's whorish whiff.
And the dog barks of the revolution crying wolf.
The moon shines like a lost button;
the black water stinks under the sodium lights on
the wharf. The night is turned on as firmly
as a switch, dishes clatter behind bright windows,
I walk along the walls with occasional shadows
that say nothing. Sometimes, in narrow doors
there are old men playing the same quiet games
cards, draughts, dominoes. I give them names.
The night is companionable, the day is so fierce as
our human future anywhere. I can understand
Borges's blind love of Buenos Aires,
how a man feels the veins of a city swell in his hand.

                   

                                Derek Walcott (1930)

jueves, 16 de marzo de 2017

Nulla dies sine linea; García Martín y su "Bibliografia"

   


     José  Havel
     Bibliografia de José Luis Garcia Martin
     Impronta, 2017








      Se han editado cuarenta ejemplares y se  pusieron 10 a la venta y, después de pasar unos días entre la espada y la pared, ayer, entre montañas de nieve y un frío gélido, me llegó uno de los pocos ejemplares. 

                                              

Bibliografía es un índice de toda la obra literaria del escritor José Luis García Martin editada desde 2006 hasta 2016. En este periodo publicó siete libros de poesía, ocho tomos de diarios, tres volúmenes de crítica, diversas traducciones, siete libros de viajes y cinco antologías, y prologó o editó quince libros de otros autores. Además fue incluido en doce antologías y participó en diecisiete volúmenes colectivos. 

                                              


Este trabajo ha sido realizado por José Havel, a quien  debo el regalo que llega dedicado, y continúa el trabajo publicado por Marcos Tramón en 2005. Se abre el libro, editado con tanta elegancia por Impronta, con un prólogo luminoso de Carlos González Espina. Con esta Bibliografía se refuerza el lema que García Martín ha hecho suyo: nulla dies sine linea y se le bajan a uno los humos al comprobar que la biblioteca que uno tiene de García Martín y consideraba casi completa, no es sino una pequeña muestra de la ingente obra del escritor. 

                                                   

miércoles, 15 de marzo de 2017

domingo, 12 de marzo de 2017

Educación nocturna en abril.




AUTORRETRATO

Yo descubrí en Arezzo
una nueva manera de besar:
la lengua penetrada arrasando lo oscuro,
el mordisco en los labios, la ronca dentellada,
el mar de la saliva en movimiento,
de frontera los dientes.
En Roma me pegó un vuelco el cuerpo
cuando vi la bandera comunista
colgada en la oficina del partido,
fui a su casa, pero Alberti dormía.
En el albergue de Perugia
sentí por vez primera un cuerpo que quemaba,
por vez primera volvía la cabeza
pidiendo fuego para mi corazón en vilo.
En Venecia les tuve que mentir a mis amigos
cuando me preguntaron
dónde había pasado aquella noche, la primera.
Han pasado mil noches y han muerto cien veranos,
ya no quedan amigos, pero queda Florencia.
Repaso algunos nombres
que traje en un cuaderno lleno de direcciones
y aunque cierro los ojos y hago fuerza
por recordar sus cuerpos,
lo que la vida deja que contemple
es el brocal de un pozo que descubrí en Orvieto.
Éramos otros al volver a casa.