miércoles, 1 de febrero de 2017

Poesía en traje de domingo.



                                    ANTONIO JIMÉNEZ MILLÁN: MEMORIA Y CONCIENCIA.



           Ciudades es una antología editada por Renacimiento que recoge 35 años de la obra poética de Antonio Jiménez Millán. Si cada libro del poeta ha ido definiendo su personalidad y ha sido el resultado de la búsqueda de un “estilo”, de un lenguaje y de una indagación estética a través del ángulo de una nueva sentimentalidad, esta imprescindible antología fija a Jiménez Millán en un lugar destacado dentro del panorama de la poesía de la experiencia y hace de este libro un vehículo preciso y necesario para entender mejor parte de la historia de la poesía española de finales del siglo xx. Aparecen en esta antología poemas de  cinco de sus libros: Restos de niebla, Ventanas sobre el bosque, Casa invadida, Inventario del desorden y Clandestinidad. El volumen cierra con cinco poemas inéditos y abre con un prólogo de García Montero. 
          Los poetas construyen ciudades con los edificios de sus poemas, verticales rascacielos de belleza. En el caso concreto de Jiménez Millán vive entre dos ciudades del Sur y parte de su poesía es la recreación de esas ciudades donde el poeta vivió y en donde permanecen sus recuerdos. Ciudades es un laberinto sentimental donde se entremezclan edificios, habitantes, hechos, historias. Parte de la poética de Jiménez Millán es una búsqueda de ese pasado entrando en una realidad lejana que, a veces, sólo existe en el corazón y en la mente del poeta. 
¿Y fue por estas calles donde anduvo
el tiempo, y el olvido? Nunca hubo
una imagen en mi de la ciudad
que me atrajo un buen día a este mar,
no hace mucho, un octubre.

         En esta antología, que es un pequeño universo, nos encontramos con un censo de gente que se fue y de cosas que desaparecieron: aquí aparecen vivos los padres del poeta, las mujeres que pasaron por su vida, los compañeros de partido, de lucha, lugares donde vive el olvido, pequeños objetos. Es un mundo local, a veces, de barrio, próximo y cercano. Un mundo que hace que los poemas tengan una calidez especial, que sean asequibles a lectores que no piden nada más que llenar su corazón de lo que les falta. El poeta, que es también profesor, refuerza la mayoría de sus poemas con una capa culturalista que aunque envuelve al poema en una clara oscuridad deja al descubierto su esencia.

      Interiores velados. Fotografías en las que alguien mira a través de un cristal que se empaña, contempla la calle donde un hombre va solo y con prisa para alcanzar su refugio. Es un hombre que rehúye la multitud y ama el vacío nocturno de los días laborables… (De Night shadows. Edward Hopper).

      En esta antología que viene a dejar constancia del compromiso político del poeta, su posición intelectual, su profesionalidad, uno aprecia y valora el compromiso ético y estético del hombre como poeta. Cada poema en esta antología es un mundo, que es lo que debería ser un poema: una respuesta a lo que quizás no tiene pregunta, un consuelo a la soledad, a la vida que se va, un intento de fijar lo que para otros es material perecedero.

                     Da miedo ahora
desenterrar escenas del desfile
en Granada, hacia 1937.

          Poesía luminosa, asequible, compañera en nuestros ratos de soledad, revestida a veces de una cierta narrativa que la aproxima al poema en prosa, principalmente exterior, y con bares y pocos taxis, pero también poesía comprometida, responsable, el documento social de una época, poesía de denuncia. Poemas en traje de domingo, chorreando luz, inundada de un mar cercano. Una herramienta para que el olvido no habite donde habita. Un recordatorio donde la muerte va de la mano de la vida, la música unida al silencio, la pintura cercana a la sombra, la belleza próxima a la cotidianidad. 
              Por las aulas desiertas,
por los viejos pasillos ya sin nadie,
im aire de solemnidad vencida 
me recuerda
cómo cambia el paisaje de los sueños
y cómo va acercándose la muerte hacia nosotros. 
          Antonio Jiménez Millán ha aprendido también de los silencios por eso Ciudades es una antología polifónica en donde todo está más claro, después de una larga noche. Un libro donde la imagen sagaz, la mirada inteligente y una mente lúcida han construido a través de una vida dedicada a la poesía un mundo en el que nos sentimos menos solos.