sábado, 22 de abril de 2017

Vitral



        ROJO Y NEGRO


--¿Adónde vas, hijo mío,
¿por qué tus ojos de acero?
¿qué ademán corta tus labios?
¿qué mano zanja tu vuelo? 

--Huyo de mí mismo, madre,
me voy lejos con mi miedo,
que me ciegan la mirada
el resplandor de los cuerpos.

--¿Quién te cuidará tus alas?
mira que hay cuerpos de fuego.
Tejiéndote la mortaja
esperaré tu regreso.

Se perdió por la maleza,
descendió hasta los infiernos
carbonizada su sangre 
eran de sosa sus huesos.

--Lleno de metralla vienes
niño del rojo y del negro.
Te traen a casa abrasado,
tizones sobre tu pecho.

Ya no necesitas jaula
la muerte te tiene preso.
 

viernes, 14 de abril de 2017

El encaje que le sobra a la tristeza

        



          Como si el aire se hubiera decidido a hacerse lluvia o como si a ángeles desterrados les hubieran desplumado o como si nevara el encaje que le sobra a la tristeza.
        Velo para una misa atea, blonda agujerada para una liturgia protestante, tela metálica para la trampa de la noche.

          Un cerezo narciso que se mira en el agua del estanque donde ha de morir en madrugada

lunes, 10 de abril de 2017

Cuaderno de Humo 14


                                                 
          Fechado el 7 de abril y celebrando el deshielo, acaba de llegar de la imprenta el número 14 de Cuaderno de Humo con un ensayo titulado "Carrusel napolitano", del profesor José Muñoz Millanes. (En los Diarios aparece como "el amigo Muñoz").
      Ya estamos preparando el número 15 que volverá a la poesía. Muchas gracias a todos los que, por ahora, me han ofrecido ayuda.





sábado, 8 de abril de 2017

Obreros de la luz: epifania laica.

                    

                                Epifanía laica
                     Poetas de la duración y la elegía posmoderna.

Martín López-Vega
Obreros de la luz.
Editorial saltadera.
Oviedo, 2017.

          Estoy leyendo estos días despacio, como requiere el tema, Obreros de la luz , editado por Editorial Saltadera que dirige Antón García, en Oviedo. Es el libro de un poeta que ha tenido "tiempo" de leer a Bergson y examinar en poetas como Machado, Eliot y Ungaretti, entre otros, la idea bergsoniana de la duración. "Si duración es en el poema lo que la intensidad en la vida, ¿cómo la consiguen los grandes creadores?" 

          Martín López-Vega, crítico literario, maneja en este trabajo la intuición como guía en el análisis de la obra de algunos poetas "que supieron trasladar al poema eso que en la vida llamamos intensidad”. López-Vega la llama duración, para que nos entendamos. Deja claro que la duración no es una definición: es una metáfora. Y por ahí debemos entender el libro. Obreros de la luz es, de paso, una antología de poemas de poetas “duraderos” conocidos, menos conocidos y nada conocidos. Otro aliciente para leer el libro.

          Un libro "académico", con una bibliografía a tener en cuenta, que más que dar conclusiones nos ofrece caminos que al crítico le parece más interesante seguirlos que cerrarlos. 

          Es un libro que intenta apresar esa "fugacidad fulgurante". Ahora sabemos que la luz es velo.





lunes, 27 de marzo de 2017


EDUCACIÓN NOCTURNA

Edición de José Luis García Martín.
Dos son los protagonistas de Educación nocturna: el tiempo y el deseo. Pocos poetas como Hilario Barrero han sabido describir con tanta minuciosa sensualidad la aparición de los primeros deseos eróticos, su gozosa realización en la juventud, el ultraje de la vejez. La historia de siempre, la historia de Yeats, Cavafis o Cernuda, pero vivida en otro tiempo más cercano al nuestro: la dura adolescencia en la España de la posguerra, en un Toledo de cuartel y sacristía, de mentiras y secretos; la Barcelona luego de los años de la Transición, con su colorista carnaval de rebeldías, y finalmente la llegada a Nueva York donde, tras las turbulencias de los primeros tiempos, se encuentra el puerto seguro hasta que comienzan a sentirse los pasos, cada vez más cercanos, de una desconocida que no faltará a la cita. 
                                                                                                                 José Luis García Martín


El otro día adelantábamos el primer poema, aquí va el que cierra el libro: de Florencia a Venecia y entre medias toda una vida y eso que llamamos amor y muerte. Muchas gracias.

PLAZA DE SAN MARCOS, VENECIA.
  Sentados en un banco, bajo los soportales,
dos jóvenes se miran incendiados de la misma manera
que el agua veneciana se estremece cuando la mira el sol.
Son dos cuerpos en armas: ligeros de equipaje,
coraza de algodón, pantalones vaqueros
y la fresca insolencia de sus escasos años.
Tienen todo el día y la noche para amarse por plazas y pensiones, 
toda Venecia para mostrar su amor.
Uno de ellos se tumba
y apoya la cabeza en el regazo amigo
como un cristo yacente ofrecido y vivísimo
coronada de luz la cabeza rapada.
Se inclina el compañero y le besa
mordiéndole en los labios como quien come una fruta madura.
Curva la espalda, tensado el cuello, la barbilla encajada
y las bocas unidas, se quedan un momento sin moverse:
gloriosa imagen en mármol de Carrara.    
Los contemplan dos viejos sorprendidos,
mil palomas, un bosque de miradas
y una tarde gloriosa de septiembre.
A uno de los viejos se le corta la sangre
y siente un navajazo en las entrañas
al recordar que hace ahora casi cincuenta años
en esta misma plaza, un mochila por toda compañía,
alguien que al preguntarle “Vai solo”?
le enseñó el camino hacia lo oscuro.
Cuando volvió a su casa no le reconocieron
y tuvo que marcharse lejos de su ciudad a vivir en tinieblas.



sábado, 25 de marzo de 2017

El arte de quedarse solo






CÓMO SACAR PROVECHO DE LA VANIDAD o LA ADULACIÓN MUEVE EL MUNDO.

El arte de quedarse solo. Diarios 2015-2016.
José Luis García Martín.
Biblioteca de la memoria. Renacimiento, 2017.

                                                   The trouble is not that I am single and likely to stay single
                                                    but that I am lonely and likely to stay lonely.
                                                                                                      Charlotte Brontë

 
          ¿Es la vanidad la mejor medicina para curar (o empeorar) la soledad de la que el diarista hace gala? ¿Es un estado civil el estar solo? ¿Es la soledad el amante secreto e imposible que nos desnuda de terror en la noche? ¿Fingimos soledad, como quien finge inteligencia?
          Un diario puede ser una novela, pero es más un testimonio, puede ser una oportunidad para que el diarista muestre su talento pero debería ser el reflejo de lo que parece que no tiene importancia, que no es noticia, de lo mínimo. Y que el tiempo, que no tiene prisa, se encargue de elevar los pequeños detalles a categoría de documento.
          García Martín es un pionero en el arte de escribir diarios. Fue en 1989 cuando apareció el primero. En los setenta publicó Jugar con fuego, una revista hecha en su casa y editada por él mismo que la editorial Renacimiento ha reeditado en una preciosa edición facsímil, de portada roja, y que constituye un documento de parte de la historia de la literatura española de la época.
          Un diario es un poco “el hombre del tiempo” de la vida, que predice lluvias, aguaceros, diluvios, tormentas y nevadas, que son siempre las mismas pero con distinta agua, que pasan, mojan y dejan un olor a tierra mojada.
          Los diarios de García Martín no constituyen una novela en marcha como otros diaristas pretenden que sean sus obras. Sus diarios gozan de una flexibilidad e independencia que permite abrirlos al azar y quedar enganchado. Son como pequeños mundos introducidos por un subtítulo que sirve de guía. Subtítulos que, en ocasiones, son por si mismos metáforas o aforismos.
          Un diario escrito sentado en la mesa camilla es como un desnudo pintado de memoria en el estudio. Un diario hay que vivirlo, a veces sudarlo y siempre sentirlo. No debe ser un balcón donde el diarista se asoma a ver la vida que pasa. Debería ser un camino por donde el diarista comparte su mirada con todo lo que encuentra a su paso.
          El arte de quedarse solo está escrito alrededor del mundo En la mesas de los cafés, con ruidos y miradas furtivas, apuntes en letra nerviosa, citas imposibles, material perecedero.  Cuándo el diarista escribe sobre la soledad ¿está solo o acompañado de una mala compañía? ¿Qué máscara lleva puesta el escritor al ser un artista en el difícil arte de quedarse solo?
          El libro irrita, sorprende, hace sonreír y sentir admiración por el autor y despierta un irresistible deseo de seguir leyendo. Como ya hemos dicho otras veces los diarios de García Martín son únicos en su género: críticos, novelescos, poéticos, íntimos, viajeros, políticos...
          Porque García Martín puede ser: Vanidosamente modesto, descortésmente puntual, insultantemente laborioso, disparatadamente cuerdo, religiosamente ateo, egoístamente generoso, ferozmente tierno, exhibicionistamente secreto, pacientemente acelerado, torpemente sabio, amargamente sabroso, apasionadamente frío, desesperadamente feliz. 
          Uno termina de leer “El arte de quedarse solo” enriquecido, con una visión distinta del mundo. Y hasta de uno mismo. Así en la página 152, el jueves, 21 de enero, el diarista da cuenta de la presentación de un libro y dice: “Presento el nuevo diario de Hilario Barrero, mi gentil anfitrión en las errabundias neoyorquinas, y mientras él lee o suena la música de trío que nos acompaña, tomo notas para un manual que alguna vez me gustaría escribir”.
          Como dice Abelardo Linares, en las palabras preliminares (uno de los mejores retratos que uno haya leído sobre el diarista) "hay escritores que constituyen por si mismos un género literario. Es el caso de Quevedo, de Unamuno, de Borges. Que es el caso también, salvando las distancias, de José Luis García Martín". Que sea para bien.
           

         


viernes, 17 de marzo de 2017

Adios Mr. Walcott.1930-2017.


        En una antología que se publicó en la revista "Clarín" titulada "Veinte poemas de poetas afroamericanos y una canción desesperada" apareció este poema que muestra la grandeza poética de Deret Walcott: un poeta de cuerpo entero, creador de un mundo, dueño de una voz, de una música, de una esencia. May rest in peace.
   

 PUERTO ESPAÑA

 El verano en su esplendor se estira delante de mí con el bostezo de un gato.
Árboles con polvo en sus labios, coches derritiéndose
en un horno. El calor hace tambalear a los perros vagabundos.
Han repintado el capitolio de rosa y las barandillas
que rodean los parques de color de sangre oxidada;
junta y coup d’etat, la última moda latina,
empolla en el balcón. Monótonos arbustos escabrosos
rozan el aire húmedo con los ideogramas de buitres
sobre los comestibles chinos. Los callejones son hornos sofocantes 
donde afligidos sastres escudriñan sobre viejas máquinas
cosiendo junio y julio juntos sin costura
y uno aguarda el relámpago como el centinela armado
espera aburrido por el chasquido de un fusil;
pero yo me alimento de su polvo, de su ordinariez
de la inercia que llena de horror a sus desterrados,
del polvo sobre las colinas con sus luces naranjas,
incluso de la luz piloto en el puerto maloliente
que gira como la de un coche policía. El terror
es local, al menos. Como el olor putesco de la magnolia.
Y el perro ladra de la revolución que da falsas alarmas.
La luna brilla como un botón perdido;
el agua negra apesta bajo las luces de sodio
en el muelle. La noche está encendida tan firmemente
como con un interruptor, se oyen ruidos de platos tras las ventanas iluminadas,
camino junto a las paredes con sombras esporádicas
que no dicen nada. A veces, en puertas estrechas,
hay viejos jugando los mismos juegos silenciosos:
cartas, damas, dominó. Les pongo nombres.
La noche es amistosa, el día es tan feroz
como lo es nuestro futuro humano en cualquier parte. Puedo entender
el ciego amor de Borges por Buenos Aires,
como un hombre siente las venas de una ciudad  hincharse en su mano



  



  PORT OF SPAIN

 Midsummer stretches before me with & cat's yawn.
Trees with dust on their lips, cars melting down
in a furnace. Heat staggers the drifting mongrels.
The capitol has been repainted rose, the rails
round the parks the color of rusting blood;
junta and coup d'etat, the newest Latino mood,
broods on the balcony. Monotonous lurid bushes
brush the damp air with the ideograms of buzzards
over the Chinese groceries. The oven alleys stifle
where mournful tailors peer over old machines
stitching June and July together seamlessly,
and one waits for lightning as the armed sentry
hopes in boredom for the crack of a rifle
but 1 feed on its dust, its ordinariness,
on the inertia that fills its exiles with horror,
on the dust over the hills with their orange lights,
even on the pilot light in the reeking harbor
that turns like a police car's. The terror
is local, at least. Like the magnolia's whorish whiff.
And the dog barks of the revolution crying wolf.
The moon shines like a lost button;
the black water stinks under the sodium lights on
the wharf. The night is turned on as firmly
as a switch, dishes clatter behind bright windows,
I walk along the walls with occasional shadows
that say nothing. Sometimes, in narrow doors
there are old men playing the same quiet games
cards, draughts, dominoes. I give them names.
The night is companionable, the day is so fierce as
our human future anywhere. I can understand
Borges's blind love of Buenos Aires,
how a man feels the veins of a city swell in his hand.

                   

                                Derek Walcott (1930)

jueves, 16 de marzo de 2017

Nulla dies sine linea; García Martín y su "Bibliografia"

   


     José  Havel
     Bibliografia de José Luis Garcia Martin
     Impronta, 2017








      Se han editado cuarenta ejemplares y se  pusieron 10 a la venta y, después de pasar unos días entre la espada y la pared, ayer, entre montañas de nieve y un frío gélido, me llegó uno de los pocos ejemplares. 

                                              

Bibliografía es un índice de toda la obra literaria del escritor José Luis García Martin editada desde 2006 hasta 2016. En este periodo publicó siete libros de poesía, ocho tomos de diarios, tres volúmenes de crítica, diversas traducciones, siete libros de viajes y cinco antologías, y prologó o editó quince libros de otros autores. Además fue incluido en doce antologías y participó en diecisiete volúmenes colectivos. 

                                              


Este trabajo ha sido realizado por José Havel, a quien  debo el regalo que llega dedicado, y continúa el trabajo publicado por Marcos Tramón en 2005. Se abre el libro, editado con tanta elegancia por Impronta, con un prólogo luminoso de Carlos González Espina. Con esta Bibliografía se refuerza el lema que García Martín ha hecho suyo: nulla dies sine linea y se le bajan a uno los humos al comprobar que la biblioteca que uno tiene de García Martín y consideraba casi completa, no es sino una pequeña muestra de la ingente obra del escritor. 

                                                   

miércoles, 15 de marzo de 2017

domingo, 12 de marzo de 2017

Educación nocturna en abril.




AUTORRETRATO

Yo descubrí en Arezzo
una nueva manera de besar:
la lengua penetrada arrasando lo oscuro,
el mordisco en los labios, la ronca dentellada,
el mar de la saliva en movimiento,
de frontera los dientes.
En Roma me pegó un vuelco el cuerpo
cuando vi la bandera comunista
colgada en la oficina del partido,
fui a su casa, pero Alberti dormía.
En el albergue de Perugia
sentí por vez primera un cuerpo que quemaba,
por vez primera volvía la cabeza
pidiendo fuego para mi corazón en vilo.
En Venecia les tuve que mentir a mis amigos
cuando me preguntaron
dónde había pasado aquella noche, la primera.
Han pasado mil noches y han muerto cien veranos,
ya no quedan amigos, pero queda Florencia.
Repaso algunos nombres
que traje en un cuaderno lleno de direcciones
y aunque cierro los ojos y hago fuerza
por recordar sus cuerpos,
lo que la vida deja que contemple
es el brocal de un pozo que descubrí en Orvieto.
Éramos otros al volver a casa.



lunes, 13 de febrero de 2017

A los que hirió el amor.

                                                   

        


De "In tempore belli". Verbum, 1999.
Para ti, que te hirió el otro amor. Y te llevo consigo.

martes, 7 de febrero de 2017







Cuando mis palabras fueron trigo
fui la tierra.
Cuando mis palabras fueron truenos
fui la tormenta.
Cuando mis palabras fueron piedra
fui el rio.
Cuando mis palabras se hicieron miel
las moscas devoraron mis labios.


When my words were wheat
I was the earth.
When my words thundered
I was the storm.
When my words wore down rock
I was the river.
But when my words became honey
Flies devoured my lips.

Mahmoud Darwish (1941-2008):  
Uno de los poetas árabes actuales más importantes. 

Durante la sesion para nominar al senador republicano de Arkansas como Abogado General, acaban de prohibir a la senadora Warren leer una carta que escribió en 1986 la mujer de Martin Luther King en un caso similar. Como se lo han prohibido la ha leido fuera de la sala. Miles de personas están con ella. Este poema es para ella, para que siga siendo una tormenta. 
Y para todos lo que tienen, o pueden tener, prohibida la entrada a USA.


sábado, 4 de febrero de 2017

Túneles de la ruleta rusa


Un fotógrafo en Grand Central busca la salida a la luz, después de una larga noche en los túneles de la ruleta rusa. En las entrañas de las catacumbas el fotógrafo perdido se encuentra con un cuerpo yacente. Tendida estatua de un retablo profano, mendigo medieval, línea de carne renacentista, renglón de soledad en la página en blanco de la noche. Es de mármol su ropa como lo es el pedestal resquebrajado que lo sostiene, la sombra que le cuelga chorreando en la cuerda floja del alba es de piedra caliza. Horizontalidad desterrada, novicio impío en el primer oficio de tinieblas, los sentidos tapados con una mitra negra, la lengua descosida, el corazón despierto. Escondido del frío y de los perros de la aurora el indigente espera a que se abran las puertas de la mañana.



jueves, 2 de febrero de 2017

La esperanza


 Tengo unos amigos que no están en Facebook y que me siguen en este blog. Para ellos va la portada del nuevo libro de poemas de Dickinson que saldrá en dia 14 de febrero. Para una pareja de los que me siguen este será un buen regalo de amor.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Poesía en traje de domingo.



                                    ANTONIO JIMÉNEZ MILLÁN: MEMORIA Y CONCIENCIA.



           Ciudades es una antología editada por Renacimiento que recoge 35 años de la obra poética de Antonio Jiménez Millán. Si cada libro del poeta ha ido definiendo su personalidad y ha sido el resultado de la búsqueda de un “estilo”, de un lenguaje y de una indagación estética a través del ángulo de una nueva sentimentalidad, esta imprescindible antología fija a Jiménez Millán en un lugar destacado dentro del panorama de la poesía de la experiencia y hace de este libro un vehículo preciso y necesario para entender mejor parte de la historia de la poesía española de finales del siglo xx. Aparecen en esta antología poemas de  cinco de sus libros: Restos de niebla, Ventanas sobre el bosque, Casa invadida, Inventario del desorden y Clandestinidad. El volumen cierra con cinco poemas inéditos y abre con un prólogo de García Montero. 
          Los poetas construyen ciudades con los edificios de sus poemas, verticales rascacielos de belleza. En el caso concreto de Jiménez Millán vive entre dos ciudades del Sur y parte de su poesía es la recreación de esas ciudades donde el poeta vivió y en donde permanecen sus recuerdos. Ciudades es un laberinto sentimental donde se entremezclan edificios, habitantes, hechos, historias. Parte de la poética de Jiménez Millán es una búsqueda de ese pasado entrando en una realidad lejana que, a veces, sólo existe en el corazón y en la mente del poeta. 
¿Y fue por estas calles donde anduvo
el tiempo, y el olvido? Nunca hubo
una imagen en mi de la ciudad
que me atrajo un buen día a este mar,
no hace mucho, un octubre.

         En esta antología, que es un pequeño universo, nos encontramos con un censo de gente que se fue y de cosas que desaparecieron: aquí aparecen vivos los padres del poeta, las mujeres que pasaron por su vida, los compañeros de partido, de lucha, lugares donde vive el olvido, pequeños objetos. Es un mundo local, a veces, de barrio, próximo y cercano. Un mundo que hace que los poemas tengan una calidez especial, que sean asequibles a lectores que no piden nada más que llenar su corazón de lo que les falta. El poeta, que es también profesor, refuerza la mayoría de sus poemas con una capa culturalista que aunque envuelve al poema en una clara oscuridad deja al descubierto su esencia.

      Interiores velados. Fotografías en las que alguien mira a través de un cristal que se empaña, contempla la calle donde un hombre va solo y con prisa para alcanzar su refugio. Es un hombre que rehúye la multitud y ama el vacío nocturno de los días laborables… (De Night shadows. Edward Hopper).

      En esta antología que viene a dejar constancia del compromiso político del poeta, su posición intelectual, su profesionalidad, uno aprecia y valora el compromiso ético y estético del hombre como poeta. Cada poema en esta antología es un mundo, que es lo que debería ser un poema: una respuesta a lo que quizás no tiene pregunta, un consuelo a la soledad, a la vida que se va, un intento de fijar lo que para otros es material perecedero.

                     Da miedo ahora
desenterrar escenas del desfile
en Granada, hacia 1937.

          Poesía luminosa, asequible, compañera en nuestros ratos de soledad, revestida a veces de una cierta narrativa que la aproxima al poema en prosa, principalmente exterior, y con bares y pocos taxis, pero también poesía comprometida, responsable, el documento social de una época, poesía de denuncia. Poemas en traje de domingo, chorreando luz, inundada de un mar cercano. Una herramienta para que el olvido no habite donde habita. Un recordatorio donde la muerte va de la mano de la vida, la música unida al silencio, la pintura cercana a la sombra, la belleza próxima a la cotidianidad. 
              Por las aulas desiertas,
por los viejos pasillos ya sin nadie,
im aire de solemnidad vencida 
me recuerda
cómo cambia el paisaje de los sueños
y cómo va acercándose la muerte hacia nosotros. 
          Antonio Jiménez Millán ha aprendido también de los silencios por eso Ciudades es una antología polifónica en donde todo está más claro, después de una larga noche. Un libro donde la imagen sagaz, la mirada inteligente y una mente lúcida han construido a través de una vida dedicada a la poesía un mundo en el que nos sentimos menos solos.