martes, 6 de diciembre de 2016

Mirarse en un espejo al amanecer






Facebook nos recuerda que en diciembre del 14, a los 54 años de edad, se murió la poeta Claudia Emerson, que ganó el premio Pulitzer por su libro “Late Wife”. The New Yorker publicó en 2013 “Early elegy: Barber” que guardé porque me emocionó. En algún sitio ha amanecido un espejo vacío. Que sirva de recuerdo a la muerte de otro poeta.



Elegía temprana: Barbero

Guarda tijeras y navajas afiladas
en su estuche – sentado en uno de los sillones frente
a una pared de espejos vacíos que reflejan en otros espejos
detrás de él, las partes de atrás de su cabeza, una tras
otra, arrugadas y redundantes. Finalmente,
con una toalla cubre la pantalla del televisor
montado en la pared, como hubiera hecho –cercano
el final del día—con un periquito en una jaula.


Early elegy: Barber

Scissors and straight razors he keeps honed
in case—sits in one of the chairs facing
a wall of empty mirrors reflecting mirrors
behind him, the backs of his head, one after
the shrunken, redundant other. Finally,
with a towel, he covers the television screen
mounted on the wall, the way he might—nearing
the end of the day—a parakeet in a cage.