domingo, 5 de julio de 2015

La chispa de la vida o como Alberti prefiere el Jerez.








          Los seguidores de don Rafael lo celebran como ingenioso y como un poderoso canto imperialista y otras ocurrencias. Por obvias razones me reservo mi opinión. No sé si esta  “versión” manuscrita (de preciosa caligrafía) es conocida.  He omitido la dedicatoria porque fue un regalo de una profesora, hija de la familia a la que poeta dedica el sonsonete, con la que compartí despacho en Princeton.  Al final de la dedicatoria el subconsciente le traiciona a Alberti y dice: “Para X y X para que beban Coca-Cola”.  Se da cuenta del error y pasa una enérgica raya entre “para y que” y escribe un mayúsculo NO. La chispa de la vida, the day after.