domingo, 2 de noviembre de 2014

Antología de poetas toledanos menores XI




 



Hilda Betancourt nació en un país de Hispanoamérica y llegó  a Toledo cuando acababa de cumplir quince años. Su padre abrió en la Plaza del Conde una tienda de ultramarinos que luego se convirtió en una cadena llamada “Mantequerías Betancourt”.  Fue el primero que vendió mate, aguacates y mangos en Castilla la Nueva y la Vieja y parte de La Mancha. (Sólo en la que vivió Don Quijote).  Más que por su poesía, que era prosa cortada con las tijeras de la arbitrariedad, Hildita destacó por su belleza y generosa entrega a políticos, algunos clérigos (en concreto a un franciscano) y militares de la Ciudad Imperial. Un poeta famoso le compuso un poema, dicen que como regalo de una noche “de poesía”, titulado “Yo no nací sino para j------” que naturalmente fue prohibido por el cardenal Pla i Deniel. Una editorial local, Melibea, creada por un artesano analfabeto y astuto, publicó un librito titulado Los versos más tristes esta noche que el editor presentó a un concurso local creado por él mismo.  El primer premio fue para el hijo del alcalde, Hortensio Blancaflor, con un poemario titulado Tatuaje, el baúl de la Piquer.  El de Hilda quedó finalista. El editor aprovechó la ocasión para poner una franja de color rosa alrededor del libro: “Finalista en el Premio Internacional de Olías de la Reina”. A los cincuenta, Hilda Bentacourt se casó con el jefe de la estación. Poco después el marido fue destinado a Almendralejo, donde murió de una angina de aburrimiento. Todavía algunos viejos del lugar recuerdan la voz cantarina y el contoneo de cintura de la “Alfonsina Storni de Toledo”, como la llamó un académico, con el que parece que tuvo una sesión, el día de la presentación del libro que se hizo en la Sala El farolillo rojo, de Olías de la Reina. Nos satisface publicar este poema inédito y de título sorprendente, posiblemente atribuido a HB. Se lo debo a la investigadora Adelaida do Cacete , de la Universidad de Caldas da Rainha, que está trabajando  sobre poetas menores en la vida y mayores en la cama. La profesora Cacete ha escrito: “Poema de significado verbal florido y opulencia arquitectónica con versos como arbotantes que se relacionan con la poesía de la experiencia erótica y de partido”. Cosas de los investigadores. 


ESPERANDO QUE ACABES EL DISCURSO EN LAS CORTES

La mitad de mi vida compartida con tu vida.
Media vida que son muchas vidas,
muchas esperas en la claridad de la ventana
y en la oscuridad de la alcoba,
muchos silencios llenos de palabras,
respiraciones con mayúsculas y minúsculas,
espacios con  puntos y comas,
caricias con exclamaciones,
olores en gris caligrafía,
sueños reales llenos de rostros y nombres,
ciudades nocturnas, lluviosas,
otoñales con olor a uva a y membrillo,
olvidos redondos, maduros y punzantes,
cuerpos amados en la cama redonda del alba llenos de polvo,
ceniza y nada, cuerpos llenos de peso,
la sangre conquistada, el amor crecido,
luminoso de colonia y jabones,
los ojos, tus ojos, los míos, los ojos de tus ojos abarrotados de palomas,
de otros ojos y otros cuerpos de fuego,
la noche, una noche, otra noche con noticias, ruidos, secretos y sirenas,
un año y otro año y este año que parte la vida en dos,
la tuya y la mía y la dobla guardándola en un pañuelo con iniciales
que la oscuridad bordó y nadie entiende.
La mitad de una vida que son la tuya y la mía.