sábado, 13 de septiembre de 2014

Antología de poetas menores toledanos. IV.









Recuerdo su rostro y su pelo revuelto, se llamaba Honorio Bocángel. Le publicaron dos poemas en “Garcilaso”, la revista del Instituto y el soneto, que he logrado rescatar, en “Estilo”***, una revista que se publicaba en Toledo, en la que colaboraban escritores y artistas de la ciudad. Hoy, en esta tarde de septiembre áspera y hosca, me encuentro con la revista y con el recuerdo de Honorio, el muchacho que iba para poeta, retraído, que daba la vuelta a Toledo de madrugada y escribía poemas a golondrinas que le acompañaban en el verano. Cómo me gustaría saber qué fue de su vida, por dónde andará, si seguirá vivo o medio muerto. Me queda el recuerdo de este soneto que ahora que comienza el otoño me abrigará de la misma manera que a él le abrigaba el jersey azul con tres botones.


Azul marino y con tres botones
el jersey del colegio, tiempo ido,
azul como la infancia del olvido,
escudo protector de mis amores.

Nuevamente me llena de ilusiones
mi corazón en paz y envejecido,
un exacto modelo, bien tejido,
amorosa armadura de pasiones.

Y se mezclan recuerdos que me hieren
en la aguja del cuerpo enamorado,
mientras la muerte lentamente teje.

Los sueños fueron sueños y ahora mueren
y aquel niño feliz está cansado. . .
pero tiene un jersey que le protege.


***El soneto iba ilustrado con un precioso dibujo del pintor Manuel Romero Carrión, que murió joven en un accidente de coche y una nota biográfica a pie de página: “Toledano, de diez y siete años, tiene un libro inédito titulado Auto sacramental con voz de espiga que ha presentado al Adonais.